Una historia terrorífica, que demuestra como la pobreza y el hambre (por supuesto sumados a ciertos desequilibrios mentales), pueden llevar a un hombre al ejercer libremente el canibalismo en pleno siglo XX.

Octubre, 2007
Una historia que demuestra que el canibalismo realmente existió, y no en épocas tan lejanas como todos suponemos.
Una historia que demuestra como puede involucionar no sólo uno hombre, sino un grupo numeroso de personas.
Incesto y canibalismo, todo en una misma familia.

Hoy en día ronda los 60 años de edad y pasará el resto de vida en la cárcel.
Se trata de un hombre que mide más de 2 metros, pesa unos 160 kg, y su Coeficiente Intelectual (C.I.) está valorado en 140.

Si bien no podemos recordar a éste joven de 17 años como un asesino serial, definitivamente podemos considerar su actuar criminal como un enigma en la historia del crímen.
Un asesinato relacionado con las drogas y el culto satanista.

El caso de Peter Stubbe, mejor conocido como el “hombre lobo” alemán, ejecutado en 1589 en la localidad de Bedburg, es uno de los tantos casos lastimosos de un hombre perdido por sus propias confesiones, forzadas por la tortura.
Un perfecto ejemplo de la injusticia, un hombre a quien ya se lo había condenado antes de que comenzara el juicio correspondiente.

Nunca se sabrá con certeza el número de sus víctimas.
Según los descubrimientos hechos en su castillo, la cifra de doscientas muertes, propuesta por los criminólogos, parece ser la más certera.

Un asesino serial, una personalidad totalmente sádica e irónicamente desequilibrada.
Una historia que revela hasta que punto puede llegar la locura de un hombre.

En mayo de 1575, se casaron el conde Ferencz Nádasdy y Erzsebet Báthory en el castillo de Varando.
Para la ocasión, Maximiliano II, emperador de Alemania en ese tiempo, tuvo la necesidad (o mejor dicho la obligación) de mandar a la joven novia varios regalos bastante valiosos.




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